La economía sumergida está dejando de ser tabú para la Agencia Tributaria. Hacienda, siempre remisa a evaluar la actividad no declarada, la ha situado este año a la cabeza de sus prioridades, según el plan de control tributario para 2011 publicado en el Boletín Oficial del Estado. Y como exponentes de la economía sumergida, la Agencia Tributaria pondrá el foco en los falsos autónomos y los trabajadores con ingresos opacos que cobren el paro al mismo tiempo. Aunque no sea su ámbito natural de actuación, Hacienda los rastreará como indicios de fraude fiscal en las empresas.