Turbulencias en Fomento. El Ministerio no arranca y la obra pública, el motor del país, está parada. Más que sensación, es una realidad a la que las constructoras se enfrentan con miedo y preocupación. El departamento que dirige José Blanco casi no certifica infraestructuras desde julio y los recortes han dejado más de cien obras paradas a cielo abierto.